Cuando vivimos una segunda gestación cargamos con la vivencia de nuestro parto anterior. Entonces ya sabemos algunas cosas que quisiéramos repetir y cuáles no queremos por ningún motivo. Algunas sanaremos nuestro primer parto, otras tendremos que atravesar nuestros miedos; algunas contamos con hermosas experiencias anteriores y otras hemos sido víctimas de violencia obstétrica o hemos terminado en una cesárea que no esperábamos ni queríamos, o no estuvimos lo suficientemente empoderadas. En esta segunda gestación, sea como sea, ya sabemos a qué vamos, ya entendemos de qué se trata. Y hay que tomar decisiones: el lugar, el equipo médico, nuestrxs acompañantes... y ahí aparecen nuestrxs hijxs mayores ¿estarán presentes? ¿queremos realmente que estén con nosotros? ¿ellxs quieren acompañarnos? ¿será una experiencia muy fuerte para ellxs? ¿hay otrxs niñxs que han estado con sus madres?
Hemos querido compartirles algunas experiencias recogidas de nuestro grupo de facebook de mujeres que hemos parido junto a nuestrxs hijxs mayores.
"Siempre supimos que Agustín estaría acompañándonos en el nacimiento de su hermana Gabriela. Él tenía 9 años cuando nació ella en casa. Estuve todo el días, desde la madrugada en trabajo de parto. Él venía a mi lado tranquilo para acariciarme. También durmió como tres horas a mi lado al mediodía, cosa que nunca hacía, y en el momento del parto: tomó fotos y grabó a su hermana por dos minutos de recién nacida. Es un video bello. Yo como matrona asistí varios partos con hermanos presentes, siempre bellas experiencias. Los hijos son super acompañadores de las emociones de la madre."
"Mi Diego de 7 años estuvo conmigo durante el trabajo de parto y me decía: "¿cierto mamá que duele pero después se va a pasar?" Él miraba súper calmado conversándome tranquilamente, incluso mi compa estaba más nervioso. Luego de varias horas nos fuimos al hospital de Talagante, él entraba y salía de la sala de preparto y preguntaba: "mamá, ¿ya nació la Agustina? Le decíamos "no Cholito, todavía no" Y se quedaba un ratito y se iba donde sus abuelos... era un ir y venir, todo el rato alegre, para él era como una fiesta. En ningún momento lo vi asustado o algo parecido. Finalmente, tuvimos que ayudar a mi Agus, no podía salir solita y tuvimos una cesárea necesaria. Luego de haberla conocido y amarla al instante, nos fuimos a nuestra pieza y ahí llegó nuevamente Diego, feliz venía a conocer a su hermana. Mi compa la puso en sus brazos y él dice: "estoy tan feliz que creo que voy a llorar" Miramos su carita y sus ojitos brillaban de felicidad. Es lo más hermoso que he visto en toda mi vida, a mis dos hijos juntos por primera vez."
"A nosotros nos acompañó durante el trabajo de parto en casa. Nuestra hija en ese momento tenía 2 años 10 meses. Fue maravillosa, me acarició, me acompañó a vocalizar. Y una de las anécdotas graciosas es que cuando la matrona en casa sacó arsenal para esterilizar, ellla dijo "mi mamá no quere tijeras", asíque fue hasta una guardiana del plan de parto. Cuando nos fuimos a la clínica estuvo en el parto junto a su papá. Nunca voy a olvidar el brillo en sus ojitos al ver a su hermana por primera vez. Luego, mientras nuestra bebé estaba con su papá en neo, ella me acompañó durante el alumbramiento de la placenta tomadita de mi mano... Sin duda una gran compañera."
"Lo nuestro no fue planeado, mi madre vendría a cuidar a mi hijo (desde Santiago) y yo rompí bolsa antes. Llegamos a la clínica Antofagasta y me entero que ni mi doula ni mi matrona estaban en la ciudad. Como no tenía con quien dejar a mi hijo, todo fluyó... mi hijo y mi marido estuvieron conmigo todo el tiempo, salvo en los tactos que los hacían salir. Yo estaba muy tranquila y sin dolor, pero nunca se dio la intimidad que deseaba, tuve que pedir a algunas personas que salieran. Pero mi hijo, que tiene 11 años y no estaba preparado (nunca habíamos hablado que estuviera presente) bromeaba, me tomaba fotos, la verdad me incomodaba y me distraía de mi conexión con la bebé... le pedí que saliera también. En el momento que la bebé coronó, pedí que entrara y ahí estuvo cuando su hermana salió... no lo vio de frente pero si al lado mío y le tomó su primera foto."
"Pascal tenía en ese momento 3 años y 3 meses. Parimos en casa. La verdad que siempre quise que estuviera pero en el camino me re-plantee la idea y decidimos que si el parto era de día se iría con los abuelos y si era de noche se quedaba en casa, ya que dormía toda la noche. Fue lo segundo y despertó una hora (creo) antes de que naciera la Elena y estuvo con nosotras." (Para leer este parto entero: nuestro viaje de amor)
"Durante la gestación siempre que me imaginaba el parto, me veía pariendo sola acompañada de mi hijo. Mi hijo tenía 3 años y medio, nos preparamos harto, me acompañó en todos los controles, ecografías, se hizo amigo de la matrona, de la doula, jugaba mucho al matrón y al doctor "malo", veíamos muchos videos de partos naturales y siempre se emocionaba. A veces me sorprendía con frases muy sabias como que estaría jugando afuera y solo entraría si yo lo necesitaba. Un día vimos un video en que el hermano cortaba el cordón umbilical, asíque le dijo a la matrona que él quería cortarlo. El parto fue en casa, empezaron las contracciones cuando él dormía pero pronto despertó y se fue a jugar a su pieza, así pasó entre su pieza y la mía: entraba y salía. Pero en el momento del expulsivo quiso quedarse, yo me preocupé y quise que se pusiera al lado mío para que no viera, pero él no quiso. Así que parí a mi hija, completamente concentrada en parirla a ella, toda mi energía en ella, y mi hijo junto a la doula en los pies de la cama, mirando cómo su mamá traía a este mundo a su hermanita. Él aún se emociona viendo videos de partos y aún quiere ser matrón"
¡Gracias a todas por compartir sus historias!
*Si estás pensando en tener a tu hijx en tu parto, te recomiendo el siguiente enlace (y que siempre tengas un plan b por si tu o tu hijx cambian de opinión el día de tu parto):
