lunes, 6 de enero de 2014

El Parto de Florencia

Por Valentina

El día miércoles 11 de Abril era un día cualquiera e íbamos a un control con el gine, la fecha probable de parto era en 7 días y los nervios y ansias abundaban! Luego de hacer un tacto él determinó que debía presentarme mañana mismo a inducción en la clínica. Yo solo debía estar ahí a las 9 de la mañana, él se contactaría con la Matrona...
Recuerdo que no fui capaz de decirle nada, pese a que algo en mí me decía que eso no estaba bien, ese ha sido mi máximo error... No haber confiado en mi instinto que me decía que eso no era lo correcto, pero finalmente y debido a una tremendísima desinformación y el haber confiado en ese gine (al cual nunca volví) me presenté al día siguiente... ¡Estaba ansiosa! Quería a la pececilla luego en mis brazos.
Llegué a las 9 de la mañana a la clínica y luego de todo el papeleo me llevaron a la sala de pre parto y ahí comenzó todo... Recuerdo a la matrona diciéndome que le había cagado el día libre y que esperaba que todo fuera rápido para ir a ver a su hija... Que de todas formas pasadas 8 horas si Florencia no nacía me hacían cesárea, agradeció que tuviera 2 cm de dilatación porque ya llegaba avanzada... Recuerdo sus tactos dolorosos y cómo sin preguntarme introdujo unas tijeras para romper las membranas y acelerar el proceso mientras yo por dentro me sentía cada vez más destruida y ultrajada... Recuerdo que hicieron salir al papá de Florencia y luego olvidaron decirle que regresara.Como justo antes de que las contracciones se hicieran insoportables, la matrona se fue a tomar café con una amiga... Me dejaron ahí sola... Sola en esa habitación y yo rogando que llevaran a alguien!! A Gonzalo, a mi mamá... Alguien que estuviera al lado mío... Todo el rato me decían que lo harían y finalmente solo llegó la matrona cuando yo ya lloraba de dolor y ella llamó al anestesista... Recuerdo que tardó una hora en llegar y yo gritaba y lloraba... La matrona sostenía mi mano... Llegó el caballero y mientras me ponía epidural me pedía que no llorara porque le daba pena a él... Fue tan brusco el cambio de sentir:muchísimo dolor a nada... El anestesista dejó una vía y la matrona me llenaba de anestesia, eso fue a las 1 y media de la tarde... Finalmente a las 15:15 me llevaron a pabellón porque la presión que sentía era mucha, y ¡claro! Florencia ya quería venir y terminar con todo esto... Pero el gine no llegaba y me tenían ahí... Tirada... Esperando... Era tan irreal, yo solo quería pujar y cuando el médico llegó y lo vi yo solo sentía esas ganas de pujar y lo hacía, pero no entendía porque perdía la respiración, porque me gritaban que pujara si yo lo hacía y algo me dejaba sin aire! Luego, Gonzalo me contó que la matrona con su codo empujaba a mi hija y era tan fuerte que yo quedaba sin respiración.
Finalmente, luego de 6 pujos vino al mundo mi cachorra...  La pusieron unos minutos en mi pecho y se la llevaron... Comenzaron a cocerme y ahí me di cuenta que me habían hecho una episiotomía... Todo era muy difuso, irreal, no me sentía parte de la escena que ahí se llevaba a cabo... Trajeron a la cachorra unos minutos más a mi pecho y se la llevaron otra vez... Me dejaron en una orilla fuera del pabellón unos minutos y me subieron a las 5 de la tarde a la pieza... Lo recuerdo porque ahí recién comí algo después del desayuno que tuve a las 7 de la mañana, porque hice una reacción adversa a la anestesia y vomitaba y temblaba, recuerdo porque llevaban a mi hija y la devolvieron porque yo no era capaz de parar de vomitar... Lo recuerdo porque vi a mi hija recién a las 8 de la noche para que se la llevaran a las 11...
Recuerdo este parto aún con pena, como una herida que está sanando pero que tomará más tiempo... Recuerdo para no permitir nuevamente algo así en mi vida...

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