Colomba nació en el Hospital de Talagante, en el Centro de parto integral que está ahí, con las maravillosas matronas Eliana y Rosa María, el día 26 de agosto del año 2010. Pesó 2.750 y midió 45 cm. Y quiso nacer a las 37 semanas justas de gestación.
Tuve de mi primer hijo un parto muy traumático en clínica, desde ese momento dije nunca más, el próximo no quiero nada de esto. Pasó un año y 8 meses y quedé embarazada de Colomba y desde que vi el test, me dije parto natural, ni siquiera lo dudé. Al principio nadie me tenía fe, ni siquiera mi marido, producto de lo que contaba del parto anterior... llegamos al mes de gestación a Talagante y de ahí cambió todo para mi, comenzamos talleres y mi esposo se empezó a enganchar de a poco, pero el resto me trataba de loca, de hippie, que para qué si había de todo para no sentir dolor.
Y llegó el día, faltaban 2 días para la semana 37 y ella ya quería salir, el día martes ingresé al hospital, tenia contracciones como dolor de regla, pasé la noche y nada. En el día siguieron suaves, así que me vestí y salí a caminar (en el hospital hay un parque) y me dieron ganas de comer mandarinas así que salí a comprar, volví y me senté en el parque con la panza al sol y hablándole, diciéndole que ya faltaba poco, que había mucho sol, era un día lindo. En eso, llegó mi marido y mi matrona y nos sentamos a comer. Ese día en la noche mi marido se quedó conmigo y caminamos por el Hospital, me hizo masajes, ejercicios en la pelota, descansamos y hasta las 3 de la madrugada aprox. estuve con contracciones suaves que después desaparecieron y pude dormir.
Llegó el jueves en la mañana, las contracciones en la noche eran seguidas pero pude dormir, me hicieron una eco y se veía poco líquido, me asusté y ya me entregaba a una cesárea si era necesario. Pero Eliana me dijo que no, que esperaríamos, que aún se podía, si no se haría una inducción suave para ayudar - eso fue a las 8 de la mañana y estuve con masajes, en la pelota de pilates, caminando, durmiendo. Ya a las 2 aprox, comenzaron más intensas pero pasaban.. un poco de OOOOOOOMMMMMM y pasaba.. Pude desayunar, almorzar, ya la once como a las 4 dije: “no, no puedo comer más, solo quiero agua”, así que me trajeron una botella, ya a las 5 estaba con 6 de dilatación y me fui de mi habitación a la sala especial para partos naturales/respetados.... llegué con 7! y ahí empezó la fase en donde me transporté. Fue un trance, el ambiente era con luz tenue, masaje, mi esposo, las matronas solo miraban, yo caminaba, me agachaba, me colgaba del cuello del en cada contracción. Andaba solo en ropa interior porque me dio mucho calor, probé en la silla de parto, en la pelota, berguer (sillón de cuero reclinable), agachada, pero llegué a la camilla que se adaptaba para quedar vertical y ahí me quedé desde 9 al 10 y expulsivo. Me conecté con lo más animal de mí, algo que jamás pensé, yo soy lo menos hippie que hay, pero ahí era otra persona, era un mamífero pariendo. Hubo momentos que flaqueé, que se me vinieron a la mente, recuerdos de mi parto en la clínica, en donde todos me tiraban mala onda, y decía No puedo, no puedo y mi esposo me miró fijo y me dijo, tu puedes, eres la única que puede, ya falta poco para verla!! Así que eso me animó para el final... sentí que moría, no lo negaré, gritaba que me iba a morir! pero esa sensación de morir, es un nuevo renacer, es el "aro de fuego" que siempre leí y lo sentí. Sentí que se iba la vida, 1 2 3 y sale ella de mi ser. La ponen en mi pecho desnudo y me miró y yo solo gritaba su nombre y decía que la amaba.. Ni siquiera lloró, solo miraba uf que emoción. Es hermoso, todo fue hermoso..... eso no lo cambio por nada del mundo..
Estuvimos conectadas por el cordón hasta que dejó de latir, luego lo cortó mi esposo, me giro y estaba mi mamá llorando a mi lado (siempre estuvo afuera, yo no lo sabía). A la media hora, Colomba estaba pegada a mi pecho mamando, como si siempre lo hubiera hecho, de ahí jamás nos hemos separado y yo se que desde ahí mi vida cambió, me empoderé y ahora soy una mujer en todo sentido.
Les cuento esto porque el parto natural es una hermosa experiencia de vida, en donde no hay que pensar en dolor, si no que es dolor con una hermosa recompensa, el dolor pasa y ni siquiera es tan terrible y después quedas tan bien que es como que siempre tuviste a tu hij@ en tus manos .

Hola, me interesa este tema, pero como hacer si vives en Santiago? No he podido encontrar algo asi.
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